Hiromi: The Trio Project - Concierto en el Lunario del Auditorio Nacional. Marzo 21, 2014

[+/-]

Magnífica, avasalladora, delirante. Son algunos de los calificativos que podemos utilizar para describir la actuación que ofrecieron la noche del 21 de marzo el trío de músicos liderados por la pianista japonesa Hiromi Uehara (上原ひろみ) en el el último de sus 2 conciertos en el Lunario del Auditorio Nacional de la Ciudad de México, recinto que por cierto celebra este año su 10º aniversario.

Acompañada por el bajista Anthony Jackson y el baterista Simon Phillips, quienes completan el llamado Hiromi: The Trio Project,  la oriunda de Shizuoka dio inicio a la velada con Voice, tema principal del homónimo disco del 2011 y que reuniera por vez primera al ensamble estelar de la noche.

De semblante sencillo y frágil sólo en apariencia, Hiromi transfiere su ser al piano desde las primeras notas con una energía y desenfreno singular. En cada movimiento y cada gesto, es evidente la urgencia de Hiromi por utilizar su instrumento como medio de expresión, como si su vida se le fuera en ello. Tal vez por eso, durante su primera intervención al micrófono, Uehara agradeció al embelesado público por su asistencia y les pidió un simple favor, abstenerse de tomar fotografías durante su ejecución:
 
Realmente quiero sentir una conexión con ustedes mientras estoy tocando.
El aplauso unánime de los asistentes no se hizo esperar

Hiromi se dijo feliz de estar por primera vez en México y se dio un tiempo para presentar y rendir el debido honor a sus acompañantes.

Anthony Jackson, el veterano bajista de aire afable, fue el encargado de marcar con sus seis cuerdas cada nota que salía expelida del piano Uehara. Siempre a cargo de la parte más sutil del coctel melódico, es asombroso contemplar en persona al autor de esos tonos tan discretos que, con sólo aguzar mínimamente el oído, pueden aislarse perfectamente de la mezcla y ser percibidos en su totalidad.

Simon Phillips, otro virtuoso por derecho propio, fue el hombre a cargo del departamento de decibeles. Músico que ha militado en numerosas bandas, su vocación metalera relucía en cada percusión, potenciando el ya de por sí extraordinario sonido de Uehara y dejando boquiabierto al público con su gran ejecución.


Luego de Voice (2011) y Move (2012), la colaboración entre estos tres artistas está por dar un nuevo fruto en la forma de Alive, disco que está planeado para ser lanzado en Japón en mayo de este año, y del cual el trío nos adelantó algunos temas, incluido uno sumamente juguetón que nos muestra nuevamente el nivel de naturalidad que ha alcanzado el sonido de Hiromi y sus asociados, en cuyos rostros se reflejaba el gozo puro por la creación musical. Un gozo que contagiaba a toda la audiencia, la cual nunca dejó de marcar el beat con sus cuerpos ni seguir con sus ojos el movimiento de cada uno de los músicos sobre el escenario.

En cierto punto, los reflectores brillaron únicamente sobre Hiromi quien, aún sin acompañamiento, impartió cátedra de improvisación y deleitó a la audiencia con su característica versatilidad, transitando con fluidez imperceptible de un ritmo a otro.

Finalmente, Jackson y Phillips regresaron al escenario para interpretar de forma integra la Suite Escapism: Reality, Fantasy e In Between para cerrar de forma apoteósica la noche.
Tratar de describir lo que sucedió durante esos últimos 30 minutos sería inútil. El público, sacudido hasta la última célula, demandó un tema más y su deseo le fue concedido cuando Hiromi, Anthony y Simon regresaron para tocar un tema más antes de despedirse en medio de una gran ovación, dando fin así a la segunda presentación en la capital de la pianista japonesa y sus igual de increíbles acompañantes.


Fotos cortesía del Lunario a través de @LunarioMx